por Isis.
lunes 16 de noviembre de 2009
martes 10 de noviembre de 2009
Asesinos
he entornado levemente la puerta por donde escapan los asesinos
porque hay amor en mi cuerpo / un amor
que cruza como un ovni rojo mis sueños oscuros.
oigo sus gritos
los siento en mi estómago y en mis dolores de cabeza
pero los dejo a pierna suelta por ahora.
ay del mundo donde se le ocurra quebrar el hielo delgado que soporta mi ausencia
ay del mundo donde siga siendo mundo:
mis asesinos son los mejores pistoleros que ha escupido el Viejo Oeste
porque ellos mismos sólo sueñan con que los maten.
domingo 8 de noviembre de 2009
El Futuro
Aceptar que el Futuro no lo veremos
que por mucho lograremos olerlo
rozarlo con la punta de nuestros deseos
para perderlo de nuevo
Aceptar que si nos esforzamos
y me refiero a que si nos esforzamos
REALMENTE
seremos embriones de profetas
embriones de Zarathustras
embriones de Hamlets
Aceptar que todo está dado
pero nos faltan más clavadistas que se atrevan
a lanzarse al estanque de sus horrores
hasta alcanzar el centro
de la carcajada
Aceptar que todavía no
que tal vez mañana
que tal vez nunca
y que jamás lo sabremos
Pero entregarnos por completo a eso
dejar que nos entierren los clavos
para luego –y esto es lo importante–
luego clavarlos nosotros
En nuestros sueños más retorcidos
en nuestros deseos menos humanos
entramos en el cuerpo de los que vendrán
como si ellos fueran nuestros guías
Aceptar que el Futuro es mujer
o no será
(La imagen es de Atanas Botev, y la tomé de acá).
Ave Satani
Satán te invoco
Abismo te invoco
desde la agonía quieta
desde el bostezo que no se cierra
desde mi nada, desde mi ello
desde mi muerte eterna de la que ya soy carne
desde este mundo poblado por ecos
desde el basurero de Occidente
desde el cadáver insepulto de Dios
desde el deseo contaminado de espejos
desde la cresta de la avalancha
desde mis garras que siguen aferradas
al tiempo como raíces
desde el hambre que se devora a sí misma
desde mi destierro
desde mi furia:
Satán te regalo mi fragilidad
te regalo la Tierra que siempre ha sido tuya
pero devuélveme a mi ausencia
miércoles 21 de octubre de 2009
Lamento del pez ciego
Vivo en la superficie
Tengo, justo ahora, que vivir en la superficie
la mayor parte del tiempo
9, 12 horas diarias
Lo que me marea es que sea una superficie enmarañada
abultada
una superficie que le eructa en plena cara a todo aquel que se asoma
y encima
lo obliga a tallarse una sonrisa de agradecimiento
Es una maraña que exhala fuegos fatuos porque está hecha de muertos
muchos, muchos muertos
muertos que respiran y muertos de los otros
y todos parecen disfrutar del estar aquí arriba
aquí arriba donde todo es un pantano en el que flotan las alimañas
porque temen el fondo que sólo en sueños o en arranques de violencia
o de lujuria
o de felicidad
logran intuir
Yo quiero hundirme, madre
Yo quisiera hundirme así me pierda, así
no encuentre nada
así tenga luego que pagarlo muy caro
Ya tuve suficiente de tanta superficie
Ya me está ahogando
tanta superficie
Necesito el agua oscura de la muerte para poder respirar
domingo 18 de octubre de 2009
9.55

Preferiría haber sido
un guerrero medieval
un derviche
un chamán del Putumayo
un Viking
un bucanero
un semidios
un asesino a sueldo
un ermitaño en éxtasis perpetuo
un gigoló errante
un monje tibetano
un soldado romano
un cristiano primitivo oculto en una cueva
un sacerdote azteca ante la piedra de los sacrificios en una noche de luna llena
un sioux cazando búfalos
un gitano
un trovador provenzal de aldea en aldea
un saxofonista de jazz adicto a la noche y a la heroína
un emperador sanguinario
un Emir de los creyentes
un libertino en la Francia de Sade
un iluminado alucinando por el ajenjo
un conquistador español y analfabeta abrumado de terror ante la belleza
imposible del Nuevo Mundo
Cristo
Hamlet
Odiseo
Svidrigailov
Lady Chatterley
Ulises Lima
Don Giovanni
Van Helsing
Van Norden
Tyler Durden
Sigmund Freud
Preferiría haber sido cualquier cosa
¡Don Quijote!
¡Vito Corleone!
¡Mike Patton!
¡Paul Thomas Anderson!
¡Max Cady!
¡Coronel Walter E. Kurtz!
¡cualquier cosa con vida!
y no un gris asalariado en la Latinoamérica del siglo XXI
perdiendo pedazos de sí mismo cada vez que paga una factura
o se emborracha de tristeza en la tienda de la esquina
